Reformas en la oficina. ¿Qué pavimento elegir?

En un proyecto de reforma de un local o una oficina, la elección del pavimento es un elemento clave, tanto en términos estéticos como de confort y seguridad.

​¿Cómo debe ser el suelo de una oficina?

Moqueta, parqué, suelos vinílicos, gres porcelánico, linóleo,… Las opciones que el mercado ofrece en cuanto a pavimentos para oficinas son muchas y muy variadas. Elegir entre las distintas estéticas y conocer las propiedades de cada material no es fácil.

Como en cualquier proyecto de envergadura, para reformar una oficina es imprescindible contar con el asesoramiento de profesionales que tengan experiencia en este tipo de reformas. De otro modo, podremos cometer errores que luego, sin duda, lamentaremos durante tiempo.

En términos generales, del suelo de una oficina deberíamos esperar, en primer lugar, que sea resistente. Las oficinas suelen ser espacios concurridos, en los que coinciden y transitan personas trabajadoras, pero también clientes, visitas, etc.

Por ello, debemos pensar en un tipo de suelo que admita tránsitos elevados, especialmente en los lugares de paso como halls, pasillos o recepción. Para garantizar su durabilidad, además de ser resistente, el suelo también debería ser fácil de reparar o de sustituir para evitar obras en caso de pequeños accidentes.

La seguridad es otro aspecto fundamental que debe proporcionarnos el pavimento de una oficina. En ese sentido, el suelo debe ser antideslizante para evitar resbalones o caídas, y cumplir con todos los criterios de seguridad que requiera el espacio y el tipo de actividad que se lleve a cabo en su interior.

Hay que tener en cuenta, además, que la seguridad del suelo se verá afectada no solamente por las propiedades del pavimento sino también por otros elementos como la iluminación o la presencia de obstáculos como cables, alfombras mal enrolladas, desniveles, etc.

En cuanto al confort, deberíamos interesarnos también por la capacidad de absorción del ruido del suelo, antes de instalarlo. Reducir el ruido de pisadas, caída de objetos o movimiento de sillas mejorará en gran medida el ambiente, facilitará la concentración de los trabajadores y permitirá mantener conversaciones sin necesidad de elevar el tono de voz.

Otro aspecto relevante es la limpieza y el mantenimiento del suelo, que deben ser sencillos y no requerir grandes inversiones de tiempo ni de dinero para asegurar su longevidad, sus propiedades y su aspecto estético.

Una vez tengamos bien definidas nuestras necesidades y las propiedades que vamos a exigir al material que instalemos, podremos elegir entre las distintas alternativas que ofrece el mercado actual por lo que respecta a la estética. En ese sentido, el pavimento tiene, sin duda, un protagonismo innegable en los edificios de oficinas y despachos. Su estilo marcará la imagen que daremos ante clientes, proveedores y empleados de modo que, a la hora de elegirlo, la coherencia con la visión y valores de la empresa será un elemento clave. Ello incluye no solo aquello que tiene que ver con los colores, las texturas o los diseños, sino que en muchos casos también afecta a cuestiones que tienen que ver con el medioambiente y el uso de materiales sostenibles.

El equilibrio entre el estilo que queremos, la seguridad y la durabilidad del pavimento no siempre es fácil de encontrar. Por ello, el asesoramiento de expertos tiene un papel insustituible para conseguir el éxito de la reforma de oficinas, despachos o locales comerciales.

En FSNEW, contamos con personal experto en este tipo de reformas y 25 años de experiencia en el sector. Nuestros proyectos incluyen tanto obra nueva como reformas de oficinas, despachos, locales y establecimientos comerciales, viviendas, edificios públicos,…

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